Aransa inicia la construcción del Centro Infantil y Juvenil del barrio logroñés de Valdegastea

El centro ‘La Atalaya’ estará finalizado en 2020 y el presupuesto es de casi un millón de euros

Logroño, Enero de 2020.- Aransa Construcción y Obra Civil, empresa familiar riojana nacida hace 46 años, será la encargada de la construcción del nuevo Centro Infanto-Juvenil ‘La Atalaya’ en el barrio logroñés de Valdegastea, cuyas obras comienzan xxx y que estará listo a finales de 2020. La adjudicación se ha hecho por 973.312 euros y la obra tendrá unos 10 meses de ejecución.

El proyecto es del arquitecto colegiado en La Rioja José Garrido Manso y el director de obra será el director general de Arquitectura del Ayuntamiento de Logroño, Rafael Alcoceba.

Va a ser un centro versátil y flexible para facilitar posibles modificaciones o reutilizaciones futuras. El nuevo edificio se situará en una parcela triangular de más de 3.200 m2, situada en la confluencia de la avenida de Francia con la calle Grecia, coronando un pequeño cerro. El edificio ocupará unos 1.800 metros cuadrados de superficie, una dimensión grande para este tipo de dotación, respetando el estado actual del terreno, su arbolado y césped.
Se va a construir un espacio modular y polivalente, teniendo en cuenta las solicitudes de los vecinos y las necesidades del público al que va dirigido, que comprende una población entre los 3 y los 17 años. Al estar orientado a niños y adolescentes del barrio, va a contar con una estética en la que se va a jugar con los colores. El entorno está formado por edificios residenciales nuevos, habitados por una población eminentemente joven, asentada allí como consecuencia del último desarrollo urbano de la ciudad, y con necesidad de simultanear el trabajo con el cuidado de los hijos, por lo que se hace muy necesaria esta instalación para favorecer la conciliación de la familia.

El edificio se implantará junto a la calle Grecia, al norte de la parcela, para aprovechar una luz difusa e indirecta y las redes de servicios existentes. La posición del acceso principal, desde la calle Grecia, está elegida para permitir el paso entre dos de los árboles ubicados en la acera. El ala oeste se destina a ludoteca y el ala este a Centro Joven. La parte central es compartida.

 

Un edificio “pedagógico”: como un juego de construcción con cubos de colores

La idea constructiva parte de una máxima del prestigioso arquitecto Lous Kahn: “ En tiempos góticos, los arquitectos construían con piedras macizas. Hoy podemos construir con piedras huecas”. Aplicando esta idea, se va a construir este edificio, destinado al ocio de niños y jóvenes, con bloques de madera, análogos a los que componen las arquitecturas de juguete de formas simples y colores básicos. Sin embargo, para darles habitabilidad y actualidad, los bloques de madera serán huecos.

El Centro de Valdegastea se construirá como una yuxtaposición de casitas con cubierta a dos aguas, repitiéndose con idéntica dimensión en su frente y el mismo tipo de hueco en el alzado Norte, el de la calle Grecia, una construcción que recuerda a las arquitecturas infantiles de juguete.

Los espacios de ocio para niños y jóvenes deben ayudarles a desarrollar funciones básicas como son la orientación, la situación, la creatividad o el trabajo en grupo, de cara a su autonomía, seguridad y crecimiento intelectual. Y también tienen que hacer sugerencias a su imaginación, para que vuele, sueñe e idee. Para ello, el modelo formal que se sigue es el de sus juegos. Cuando un niño junta o amontona cubos de madera, las piezas son iguales de forma y tamaño, pero se distinguen por el color. Y ese hecho diferencial es suficiente. Así pues, las salas son repetitivas y regulares, en forma y tamaño, pero se distinguen por el color. Vistas desde el acceso principal, se han elegido colores cálidos (rojos, naranjas y amarillos) para los niños y fríos (verdes y azules) para los jóvenes.

En el centro, el módulo que articula el edificio, de color gris, alberga la recepción y el vestíbulo. A él se llega desde el exterior por una rampa suave, cubierta por un porche de techo plano. Alternativamente, el acceso puede hacerse mediante una escalera cómoda. Y por la cara posterior tiene salida a los patios de juegos en exteriores, también con una rampa. El módulo central cuenta con una zona de espera y un zona de información.

Las salas grandes de ambas alas pueden dividirse en cinco menores en función del aforo o los usos que se planteen en cada momento, mediante la utilización de puertas correderas. En ambas se habilitarán tomas de agua estratégicamente repartidas. Al fondo de cada corredor se sitúa una sala complementaria para usos específicos. En la correspondiente a la ludoteca, un mirador lleva las miradas a lo lejos, hacia el horizonte, despejado de edificaciones.

Las salas para niños tienen acceso inmediato a sus aseos y almacenes, mientras que las de jóvenes se plantean con servicios y almacén agrupados. Además, cada pasillo cuenta con zonas de almacenamiento en la franja bajo las ventanas, frente a las aulas.

Un cuarto de menor tamaño albergará todo lo relacionado con las instalaciones y la limpieza del centro.

Al norte del edificio se ha previsto un rectángulo de carácter multifuncional y predeportivo. El uso de diferentes colores en el pavimento servirá como ayuda para los juegos, ya que siempre es bueno tener marcas que permitan la aplicación de reglas.

Considerando la necesidad de eliminar todo tipo de barreras arquitectónicas, se procederá a la excavación de parte del cerro para explanarlo y se integrará en el parque ajardinado que existe actualmente, posibilitando el uso de los juegos y espacios ya existentes.

Interiormente, los huecos se revisten de madera, para mostrar un acabado visual y táctilmente agradable.

Al diseñar las fachada y el suelo se han tenido en cuenta la zona climática, el grado de impermeabilidad, la resistencia al fuego, la seguridad y el aislamiento acústico. Los materiales para suelos y alicatados se han escogido siguiendo criterios de confort y durabilidad. En el patio que rodea al edificio se resolverá con solera de hormigón armado con tratamiento de cuarzo gris, alisado y pulimentado. En las rampas y la escalera de acceso al edificio se dejará el hormigón visto, con tratamiento antideslizante. El pavimento del cortavientos consistirá en un felpudo de coco antideslizante sobre gres. El interior se pavimentará con vinílico en tres colores: gris en el vestíbulo, amarillo en la zona infantil y verde en la juvenil.

Los paramentos verticales de aseos, pasillos, aseos-cambiadores, vestuario y zona de aulas que contiene el punto de agua y la encimera, estarán alicatados con azulejo de color. El interior de los huecos de ventanas se recercará con tablero de abeto, al igual que el mostrador de la ventana de las oficinas al vestíbulo.

Los materiales y los sistemas elegidos garantizan unas condiciones de higiene, salud y protección del medio ambiente, de tal forma que se alcanzan condiciones aceptables de salubridad y estanquidad en el ambiente interior del edificio, de modo que no deteriore su entorno y se garantice una adecuada gestión de residuos.

Eficiencia energética
Todas las instalaciones térmicas del edificio se ejecutarán siguiendo las exigencias técnicas de bienestar y eficiencia energética, de tal forma que se obtenga calidad térmica del ambiente y se reduzca el consumo de energía convencional de las instalaciones térmicas y, como consecuencia, las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes atmosféricos.

La climatización del edificio se realiza mediante un sistema de suelo radiante-refrigerante. Se dispondrá de una instalación de renovación de aire con ahorro en la ventilación, distribuyendo la ventilación en las distintas estancias mediante conductos, rejillas de difusión y de extracción.

 

Otras obras de Aransa

Aransa tiene gran experiencia en obras públicas orientadas a servicios. Así, dentro del porfolio de obras públicas construidas por la empresa en La Rioja se encuentran ejemplos como la Escuela de Enfermería, el Centro de Educación Infantil y Primaria de Cenicero, el Centro de Salud de la Guindalera, el Centro Cívico de Yagüe, o el Polideportivo de Quel. Actualmente, está también en construcción el Polideportivo de Navarrete.
El ámbito geográfico de Aransa no se circunscribe solamente a La Rioja, sino que también realiza obra privada y participa en licitaciones públicas así como en promociones propias en las Baleares, Canarias, Portugal o México.

Aransa ha construido también obras para empresas privadas en La Rioja, como la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días y las oficinas de Vintae (Logroño), Bodegas Hacienda López de Haro (San Vicente) o Bodegas Maetierra (Calahorra).

El crecimiento de su cartera de clientes y obras dentro del ámbito de la empresa riojana, se encuentra como objetivo prioritario dentro de su plan estratégico, así como la expansión de su recientemente creada división de reformas, para establecimientos y viviendas particulares, denominada Quark Construcción.

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